El deseo en tiempos de likes

Vivimos en una época donde la mirada del otro parece tener más peso que nunca. Las redes sociales han transformado la manera en que nos relacionamos, pero también han reconfigurado nuestro deseo: ya no basta con ser, ahora hay que mostrarse. Una selfie, una historia o un “estado” pueden parecer gestos inocentes, pero muchas veces están cargados de una necesidad profunda de ser visto, deseado y validado. En la cultura del like, lo que anhelamos ya no nace únicamente desde adentro, sino que es moldeado por lo que imaginamos que los otros quieren ver.

Esto no es casualidad. Se ha reflexionado mucho sobre el deseo y su relación con la imagen. Lacan señalaba que el yo se forma a través de una imagen idealizada de sí mismo: el “yo ideal”. En redes, esta lógica se potencia. Nos mostramos como creemos que debemos ser para gustar. Filtramos, editamos, elegimos cuidadosamente qué compartir. Y sin darnos cuenta, nos vamos alejando de lo que verdaderamente sentimos o necesitamos. Empezamos a desear lo que da reconocimiento, lo que recibe corazones, aunque no tenga nada que ver con lo que nos hace bien.

Este juego de espejos tiene efectos. Muchas personas sienten frustración, vacío, ansiedad o tristeza cuando no reciben la atención esperada. La comparación constante con imágenes idealizadas de otros genera inseguridad y malestar. El deseo deja de ser brújula interna y se convierte en una carrera por agradar. El narcisismo, entendido aquí como esa necesidad de confirmación desde afuera, se vuelve un modo de vida. Pero es un narcisismo frágil, sostenido por la ilusión de una imagen que nunca es suficiente.

Por eso es importante detenernos y preguntarnos: ¿esto que deseo, de verdad lo quiero yo? ¿O es algo que creo que debo querer para ser aceptado? El análisis puede ayudarnos a distinguir entre el deseo propio y el deseo impuesto. Y también a reconocer cuándo el malestar que sentimos merece ser atendido. Buscar apoyo psicológico nos permite reconectar con lo que somos, más allá de la mirada del otro, y empezar a construir un deseo que sea verdaderamente nuestro.

En tiempos de likes, volver a desear desde uno mismo es un acto de resistencia y de cuidado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cuál es la diferencia entre psicología clínica, psicoterapia, psicoanálisis y psiquiatría?

¿Por qué repito lo que me hace daño?

¿Cuándo deberías acudir a psicoterapia?