Negar el miedo
El miedo es una emoción básica y necesaria. Nos alerta ante el peligro y prepara al organismo para reaccionar. Sin embargo, no todos los miedos se reconocen con facilidad. Hay temores que no se expresan como pánico evidente, sino como irritabilidad, exceso de control, indiferencia aparente o incluso como una seguridad exagerada. En estos casos, más que ausencia de miedo, puede tratarse de su negación. Negar no significa simplemente mentir o fingir. Es un mecanismo de defensa mediante el cual el sujeto rechaza reconocer una realidad que resulta demasiado angustiante. La negación permite sostener momentáneamente la estabilidad psíquica, evitando el impacto emocional que implicaría aceptar ciertos límites, pérdidas o vulnerabilidades. El problema surge cuando esta defensa se rigidiza y comienza a distorsionar la relación con uno mismo y con los demás. Cuando se niega el miedo puede llevar a conductas de riesgo, decisiones impulsivas o dificultades para pedir ayuda. También puede expresa...